Agua y gestación

EMBARAZO SANO

El agua en la gestación de una vida

La sed es el mejor indicador de nuestras necesidades de líquido. Déjate guiar por ella.

Julio Basulto

6 de noviembre de 2017, 07:00 | Actualizado a

Todos sabemos que el agua es muy importante para nuestra supervivencia. Mientras que podemos pasar días sin comer, pocos días sin agua suponen una muerte segura. Aproximadamente la mitad del peso de nuestro cuerpo es agua, de ahí su importancia.

El porcentaje de agua corporal aumenta en el embarazo. Sólo el líquido amniótico, que rodea al bebé y lo protege mientras crece dentro del útero, supone casi un litro. Pero paralelamente al aumento de agua corporal, también crece nuestra sabiamente “diseñada” sensación de sed. Así, lo normal es que toda mujer embarazada que responda a las señales de su organismo respecto a la sed no tenga ningún problema con la ingesta de agua.

El sentido común

La Asociación Americana de Dietética, la sociedad científica líder mundial en dietética, nutrición y alimentación, ha editado recientemente un interesante documento sobre la alimentación en la mujer embarazada. En él se indica que, además de tomar una dieta saludable, toda mujer embarazada necesita de ocho a diez vasos de líquidos al día. Pero, ojo, eso es lo que necesita, no lo que esta asociación recomienda. Como gran parte de líquidos se toma con la leche, las frutas, las verduras, las hortalizas y otros alimentos, sencillamente da a entender que no olvidemos responder a nuestro mecanismo de la sed.

En embarazos con oligohidramnios –cuando existe una cantidad anormalmente pequeña de líquido amniótico– sí se aconseja beber más agua: de ocho a 12 vasos al día. También conviene cuidar la hidratación en épocas de diarrea severa o si se padecen fiebres altas.

Otras bebidas

No está de más recordar que el consumo de alcohol en el embarazo debe ser igual a cero por numerosas razones de salud que pueden afectar no sólo al feto, sino al niño cuando tenga más edad. Incluso el consumo moderado se asocia al aumento de probabilidades de tener hijos que desarrollen trastornos de conducta en la adolescencia. En cuanto al café, pese a que los riesgos no son tan altos, es un buen momento para disminuir el número de tazas que se toman al día (no más de dos).


Cuidado con las infusiones

La Asociación Americana de Dietética lista decenas de infusiones no seguras durante el embarazo. Se desaconsejan por dos motivos:

  • Contienen sustancias potencialmente farmacológicas. Hoy en día se dispone de pocos datos –o de ninguno– acerca de su seguridad.
  • La percepcion de inocuidad de estos productos puede hacer que tomemos altas cantidades, potenciándose sus posibles efectos tóxicos.

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