Mujer practicando isométricos

Posparto

Ejercicios isométricos para recuperar la forma tras el parto

Te ayudan a tonificarte y a combatir incluso el dolor de una contractura trabajando de forma estática.

Eva Mimbrero

25 de abril de 2016, 19:35 | Actualizado a

Con este tipo de entrenamiento isométrico, en el que los músculos trabajan en una posición invariable, también se consigue tonificar la musculatura.

Nacieron como herramienta para la rehabilitación, para mantener el tono muscular en zonas que deben estar inmovilizadas durante un tiempo, pero actualmente también se utilizan como método de tonificación en personas que disfrutan más haciendo un tipo de ejercicio menos dinámico.

Dos formas de practicar ejercicios isométricos

  1. Manteniendo un peso sin llevar a cabo ningún tipo de movimiento (por ejemplo, sostener dos botellas de agua con los brazos en cruz)
  2. O ejerciendo presión sobre un objeto que ofrece una gran resistencia a nuestra fuerza (como empujar una pared). De modo que puede realizarse en cualquier sitio y sin preparación previa.

Cuestión de repetición e intensidad

Para aumentar el tono, los expertos recomiendan hacer entre tres y cinco contracciones musculares diarias de unos seis segundos cada una (con seis segundos de descanso entre ellas), utilizando la mitad de la fuerza del músculo a fin de no llegar a forzarlo al máximo.

Esta es una recomendación que puede utilizarse como base ya que, según la fisioterapeuta Ana Márquez, miembro de la comisión de Fisioterapia Neuro-músculoesquelética del Colegio de Fisioterapeutas de Catalunya, «se consigue más o menos tono muscular en función de la cantidad de contracciones isométricas que se realicen, de la duración y de si la contracción es máxima o notable».

Se pueden hacer en casa

Los ejercicios isométricos pueden realizarse sin necesidad de emplear aparatos o máquinas y basta dedicarles unos minutos al día para notar sus efectos. Además, se llevan a cabo de forma muy sencilla y activan los músculos rápidamente, sobre todo las fibras rojas (presentes mayoritariamente en la musculatura del tronco, más profunda y resistente, que no necesita moverse con tanta frecuencia como la que se sitúa en las extremidades).

Se mantiene el abdomen más fuerte y se tonifica la musculatura

Pero no todo el mundo puede hacer isométricos ya que con este tipo de ejercicios aumenta la presión sanguínea, por lo que los deportistas con riesgo cardiovascular deben consultar a su médico antes de empezar a realizarlos.

Beneficios de practicar regularmente este tipo de ejercicios

· Cuidar la postura corporal

· Tonificar tu musculatura

· Estirarla

· Aliviar contracturas

· Cuidar la zona lumbar

· Mantener el abdomen más fuerte

· Aumentar el equilibrio

· Y todo esto sin moverte demasiado (que no es lo mismo que sin esforzarte) ya que, efectivamente, «el ejercicio isométrico es una contracción muscular donde no se produce movimiento articular. El músculo se contrae y genera tensión, pero no varía en su longitud», nos explica Ana Márquez, miembro de la comisión de Fisioterapia Neuro-músculoesquelética del Colegio de Fisioterapeutas de Catalunya. ¿Te animas a probarlos?

Artículos relacionados