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Postparto

Parto por cesárea: consejos para recuperarte rápido y bien

Ayuda, reposo y procurarte los cuidados adecuados. Puedes posponer todo lo que no sea dedicarte a ti y a tu hijo

Dra. Pilar de la Cueva

25 de abril de 2016, 19:35 | Actualizado a

Una cesárea es una intervención quirúrgica y, como tal, tiene un período posoperatorio. La exigencia que implica estar con un bebé en estas condiciones te obligará a contar con los demás.

El puerperio es un momento muy especial, con frecuencia poco conocido por las mujeres y parejas que planifican el nacimiento de su hijo. Se habla mucho del embarazo y de cómo prepararse para el parto, pero muy poco del modo de afrontar esos largos días en que la mujer puede estar cansada, y su entorno familiar más cercano, repleto de reajustes vitales.

Si el nacimiento ha sido por cesárea, aún es más importante facilitar las cosas a la madre para favorecer su recuperación y asegurar la salud y el bienestar del bebé.

Recuperación tras la cesárea: guía básica

La cesárea es la única intervención de cirugía mayor en la que la paciente empieza a trabajar a las pocas horas de salir del quirófano. Porque cuidar 24 horas al día de un bebé recién nacido es un trabajo intenso y sin descanso. Algunas mujeres tienen ayuda, pero otras se enfrentan a las tareas domésticas y a la atención de su hijo o hija –¡y hermanos si los hay!– cuando apenas son capaces de ponerse de pie sin sentir un importante dolor, debilidad y agotamiento.

La única tarea en la que nadie puede sustituir a la mujer es dar el pecho a su bebé

1. Olvídate de realizar tareas domésticas

Reorganizar las tareas domésticas es imprescindible. La única tarea en la que nadie puede sustituir a la mujer puérpera es dar el pecho a su bebé. Fregar, barrer, lavar, comprar, guisar, organizar, coger el teléfono o atender a otros hijos lo pueden hacer los demás miembros de la familia o la pareja.

Después del parto, piensa en ti

Aceptar los cambios

Después del parto, piensa en ti

El contacto frecuente piel con piel que todo recién nacido necesita para su adecuado bienestar y maduración lo puede obtener del contacto con el padre u otros miembros de la familia, evidentemente, pero es más lógico que sea la madre la que esté tumbada con su bebé, en lugar de dedicarse a limpiar la casa con su herida dolorosa mientras alguien sostiene a su hijo recién nacido. Sin embargo, en algunos casos o momentos concretos, si la madre necesita un rato de descanso a solas, otras personas de la familia pueden dar un paseo con su hijo o tenerlo en brazos... siempre que no llore o pida tomar pecho.

Si la madre necesita un rato de descanso a solas, otras personas de la familia pueden tenerlo en brazos

2. Descanso, mimos y comida sana

Es cuestión de replantear las prioridades de la familia y posponer todas las tareas que no sean imprescindibles, como atender visitas, tener la casa extraordinariamente limpia o estar bien peinada.

Lo básico y primordial es alimentarse y descansar lo suficiente. Si se tienen estas necesidades cubiertas, se puede atender mejor al bebé y dedicar la mínima energía restante, que es poca tras una operación, a lo que parezca más urgente.

3. Si es necesario, busca ayuda externa

Contratar ayuda del tipo que sea, si es posible y aunque solo sea por un breve período de tiempo, es una gran inversión en salud y bienestar, sobre todo para las mujeres que se encuentran más solas. Es importante saber pedir ayuda a familiares y amigos; una mujer que ha tenido a su bebé por cesárea no debería pasar el día sola. Un buen regalo podría ser un masaje o ayuda doméstica. El bebé ya tiene todo lo que necesita: leche materna, amor y contacto físico.

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